Aleph Abogados | Las guardias no realizadas por la médico con adaptación de jornada deben cobrarse
15870
post-template-default,single,single-post,postid-15870,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive
 

Las guardias no realizadas por la médico con adaptación de jornada deben cobrarse

Las guardias no realizadas por la médico con adaptación de jornada deben cobrarse

Un hospital pagará los 1.340 euros mensuales que la médico dejó de ingresar al adaptar su puesto a la lactancia de riesgo

 

El Tribunal Supremo (TS) ha reconocido el derecho de una médico a cobrar la parte del salario que hubiera ingresado por las guardias que dejó de realizar por su situación de baja por su embarazo y lactancia de riesgo. La sentencia, de 21 de enero, se apoya en que el artículo 11.1 de la Directiva 92/85, de medidas de protección de la trabajadora embarazada o lactante, que exige que se garantice “el mantenimiento de una remuneración y/o el beneficio de una prestación adecuada”.

En el litigio, una médico residente que había solicitado la adaptación de su puesto de trabajo, reclamó al hospital que le abonara los 1.340 euros mensuales que había ingresado en los últimos meses en concepto de guardias -y había dejado de percibir al no hacerlas-. No recibirlas, alegó, suponía una discriminación indirecta por su situación de mujer gestante.

El hospital respondió que se le había compensado por dicha circunstancia prorrogándole el contrato por un periodo idéntico al afectado por la adaptación del puesto.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid confirmó el fallo de Instancia, que había desestimado su pretensión de la empleada.

El TS subraya que el salario percibido por la facultativa es el adecuado a los servicios que presta, Sin embargo, considera necesario analizar el efecto que provoca la supresión de los complementos asociados a las guardias -por nocturnidad y turnicidad, según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales-.

Equivalente a la suspensión

La adaptación al puesto de trabajo en lo relativo a la maternidad se hace a través de tres fórmulas: la modificación de las condiciones o el tiempo de trabajo; el cambio de puesto o función; o, finalmente, con la suspensión del contrato.

En el presente caso, se ha optado por la primera solución y, tal y como explica la resolución, al no regular la ley sus consecuencias retributivas, debe aplicarse la regla del artículo 11.1 de la Directiva.

Cuando no sea posible ni la modificación de condiciones ni el cambio de puesto, la ley impone la suspensión del contrato de trabajo, con una prestación a cargo de la Seguridad Social correspondiente al 100 por cien de la base reguladora. La referencia para ésta, explica el fallo, es lo cobrado en el mes anterior a la baja.

Así, razona el TS, de no haber sido posible la adaptación del puesto, se le hubiera compensado con una prestación igual al salario que venía percibiendo. “Se hace así difícil sostener que cuando la adaptación del puesto es posible, la trabajadora afectada pueda sufrir una disminución salarial que no sólo se produce en relación con la situación habitual de prestación de servicios, sino incluso con respecto a los emolumentos percibidos en caso de suspensión”, asevera la ponente, la magistrada Arastey Sahún.

Por lo tanto, la prestación de la Seguridad Social fija “un nivel de compensación mínima […] respecto del cual cualquier minoración habrá de ser rechazada”.

En el caso examinado, concluye la sentencia, hay una reducción salarial que “va más allá” de la pérdida de un complemento, sino que sitúa a la trabajadora “en un nivel retributivo inferior incluso a la situación de no prestación de servicios”, que pone en riesgo el objetivo de proteger la seguridad y la salud de las empleadas embarazadas.

Por todo ello, el Supremo condena al hospital a pagar a la empleada 1.340 euros por cada mes que no hizo guardias más una indemnización por daños morales.

Vía: El Economista.