Aleph Abogados | Hacer creer al cliente que el ‘swap’ le protege invalida el contrato
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Hacer creer al cliente que el ‘swap’ le protege invalida el contrato

Hacer creer al cliente que el ‘swap’ le protege invalida el contrato

Vender como favorable al particular lo que sólo beneficia al banco anula el consentimiento

 

El Tribunal Supremo (TS) ha anulado un swap comercializado por una entidad financiera haciendo creer a los clientes que se trataba de un producto financiero beneficioso para ellos, porque mitigaba el riesgo derivado de las fluctuaciones de los tipos de interés, cuando en realidad estaba destinado precisamente a lo contrario. El contrato no sólo protegía al banco de una bajada de los tipos, sino que además le otorgaba la facultad de poder desistir del mismo a su conveniencia, sin reciprocidad para el cliente.

En el contrato anulado, de hecho, se aseveraba “que las partes interesadas en la contratación de un derivado financiero por el que el cliente obtenga el efecto económico de la reducción del riesgo de variación de su tipo de interés…”.

La sentencia, de 20 de abril de 2017, da especial relevancia a que el producto financiera se ofreciera mediando un engaño sobre el auténtico beneficiario de sus condiciones. Asimismo, el ponente de la resolución, el magistrado Marín Castán, subraya que en el texto no se explica “mínimamente por qué, si lo pretendido en verdad era una estabilidad del tipo de interés, no se contrató el préstamo a un tipo fijo en vez de a uno variable”.

Estos elementos, junto con el resto de circunstancias que envuelven la firma del contrato, llevan al TS a apreciar que la entidad financiera no ofreció la información adecuada y, por lo tanto, indujo al error en la contratación.

Marín Castán, además, reitera la doctrina que el Alto Tribunal ha establecido en relación a la contratación de productos y servicios de inversión -especialmente los swaps- con clientes que no tienen la cualidad de profesionales.

Un ‘clip’ hipotecario

En el litigio, se estudia la comercialización de un clip hipotecario a los demandantes en el año 2008, pocos meses después de la contratación de un préstamo hipotecario, con la supuesta finalidad de cubir el riesgo de posibles subidas de los tipos de interés. Sin embargo, con la bajada del euribor a partir de 2009, los deudores vieron incrementado el coste de la cuota mensual de su préstamo.

La sentencia de Instancia condenó a la entidad, al entender que la información ofrecida no se ajustaba a la normativa y era insuficiente. Un fallo revocado por la Audiencia Provincial de Madrid.

El Tribunal Supremo, finalmente, admite el recurso de casación y recuerda que la información que el banco debe poner a disposición del cliente “no se reduce a una mera ilustración sobre lo obvio, sino que comporta una obligación activa para la entidad financiera que no se cumple con la mera puesta a disposición del cliente de la documentación”. Su omisión -concluye-, permite presumir la falta de conocimiento suficiente del producto contratado y sus riesgos asociados.

Vía: El Economista.